Marabajo

En La pedrera, un pequeño balneario en Rocha, Uruguay, la obra retoma algunos temas de la construcción tradicional local, como sus materiales, y forma de vida, para reelaborarlos y ponerlos en relación con el lugar. El solar se encuentra en el casco antiguo, en la primera manzana frente al mar, y a unos veinte metros sobre el nivel del mismo. En una línea imaginaria que cruza en diagonal esta manzana coinciden las buenas orientaciones, la pendiente natural del terreno, y la vista del mar describiendo una suave curva hasta Cabo Polonio. Esta coincidencia es tan fuerte que se transformo en argumento principal de la mayoría de las decisiones siguientes, tanto para alinearse y ver francamente el mar, como así también para ocultarlo y generar los tiempos y recorridos para redescubrirlo. Se define como estrategia inicial elevar la planta del estar, y alojar por debajo y aprovechando la pendiente del terreno, los dormitorios y baño. Esta decisión permite que los espacios de uso social de las cuatro casas tengan vistas sobre la bahía, al mismo tiempo que los dormitorios quedan en relación a un patio con la intimidad necesaria. Un giro de 11º de las casas con respecto a la calle, la inclinación del ventanal, la mayor inclinación del alero de hormigón y la pendiente del techo son las operaciones que retoman la diagonal al mar…por otro lado la articulación de las unidades a través de sus patios, los muros que los conforman y las escaleras de ingreso, le confieren al conjunto una imagen de solidez desde la calle, que se ira perdiendo a modo de transición a medida que se va recorriendo la casa, hasta llegar a la terraza, al aire libre, y al mar, abajo e interminable, como culminación del recorrido |  2006, Marabajo, Cuatro casas en La Pedrera, Rocha, Uruguay | Mención del Jurado Premio Bienal SCA CPAU 2008.